Presentación VIII Conversación Clínica

 

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Cuerpos y bricolajes

En esta época en la que la norma no es para todos, los cuerpos también están tocados. La invención acerca de qué hacer con el cuerpo de cada uno es norma actual. Lo más destacable, sin duda, es la acción posible sobre lo real del organismo. Los piercings y tatuajes, en su generalización, marcan la diferencia de cada uno de los cuerpos, uno por uno, otorgando a la vez una pertenencia comunitaria. En el ámbito amoroso, las parejas han pasado de regalarse un “no me olvides” a compartir un tatuaje como signo de su unión.

La identidad ligada al cuerpo debe ahora tunearse desconociendo que nunca somos uno con él, que no somos sus propietarios. Adorar su forma encubre que “el cuerpo es comparable a un montón de piezas sueltas”(1): pasiones, imágenes, palabras que deberán encontrar su ensamblaje.

El cuerpo es un efecto del significante q ue afecta al organismo. Ahora bien, en este encuentro, es impactado y se perfora de tal manera que “el cuerpo es un agujero que el parlêtre intenta llenar con una creencia”(2). El lenguaje no logra nombrar toda la experiencia del sujeto y deviene troumatique(3). El cuerpo no puede inscribir todo el goce, que queda en exceso, disfuncional.

Nada puede venir a llenar el agujero, ni los nombres, ni las imágenes, ni las identificaciones, ni el fantasma, ni el acontecimiento del cuerpo. Son necesarios bricolajes singulares de los que cada sujeto hablante podrá servirse.

Como señala Lacan “el cuerpo levanta siempre campamento”(4). El ser hablante no puede atrapar su goce por completo; el cuerpo se goza solo.

Jacques-Alain Miller señala que actualmente el cuerpo “es el asiento de las invenciones que intentan responder a la pregunta sobre qué hacer”(5) con él. Y ello de forma radical en los usos más normativizados de la cultura urbana-industrial en la que vivimos, tanto con la dictadura de la higiene como en la actividad deportiva, o la dictadura del trabajo. La disciplina del cuerpo ejercida antes por la educación, la llamada urbanidad, es ahora infligida por cada uno de los seres hablantes sin el Otro pero con el apoyo, a veces, de los pequeños otros de la comunidad virtual.

Las nuevas formas de régimen alimenticio, como nuevos tabús alimentarios, tratan de regular lo que incorporamos a la par que generalizan una versión paranoica de contaminación por contacto con el exterior. Los síndromes de hipersensibilidad múltiple son un ejemplo de ello.

El consumo generalizado del tóxico ha sobrepasado el lugar que le daba Freud como uno de los tres modos de soportar la vida, junto con el trabajo y la religión. Se trata más bien ahora de un intento de modulación del goce del cuerpo en su exaltación contra la muerte o en la anestesia ante un exceso de excitación.

No es ajena a todo ello la disposición que la técnica ha puesto en manos de los sujetos para la transformación de su cuerpo, con el recurso a la cirugía para adecuarlo a una imagen ideal o más radicalmente en el empuje a la cirugía en la transexualidad. Hay algo de transexualidad en el uso de las transformaciones corporales de los sujetos actuales. La sexuación de los cuerpos parece pasar por el tuneo de cada uno para poder inscribir su cuerpo en el lazo social.

Lejos de patologizar estas prácticas se trata de poder investigar acerca de sus usos, siempre singulares, de corporizar al sujeto. Si el cuerpo levanta siempre campamento hay algo que hace siempre síntoma, que no anda de forma definitiva y que hace sufrir al sujeto. Con la ayuda del analista, algunos sujetos logran un feliz hallazgo que les permitirá encontrar un arreglo para mantenerse en la existencia. Esta conversación clínica será la ocasión de examinar una por una las dificultades y las soluciones únicas que la clínica nos permite descubrir.

 

Dalila Arpin

Julio González

Montserrat Puig

 

(1) Miller, J.A. Piezas sueltas. Ed. Paidós, Buenos Aires 2013, pp. 15-16

(2) Laurent, E. El reverso de la biopolítica. Grama Ediciones. Buenos Aires 2016, p. 105

(3) Troumatique es un neologismo utilizado por Lacan para condensar trou (agujero) y traumatique (traumático) que son en parte homofónicos.

(4) Lacan, J. El Seminario. Libro 23, El sinthome. Ed. Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 64.

(5) Miller, J.A. La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica. Ed. Paidós, Buenos Aires 2003, p. 339

 

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